Que tu voz los acompañe
los próximos 50 años.
Escribe una sola vez lo que quieres decirle a tu hijo, a tu hija, a quien más amas — y nosotros convertimos tus palabras en un mensaje por año —durante 25 o 50 años— entregados en su correo en la fecha que elijas. Puedes editarlos siempre. Puedes sumar tu voz y tu rostro. Un solo pago, para toda una vida.
Empezar hoyEl amor, en todas sus expresiones
Sonrisas, llantos, abrazos. Lo que somos para los demás no termina con nosotros: puede seguir llegando, año tras año, como una carta que abraza.
1. Escribe tu encargo
Cuéntanos con tus palabras qué quieres transmitir: recuerdos, valores, consejos, amor.
2. La IA redacta contigo
Generamos un mensaje por año, que crecen con la persona. Tú los revisas y los editas cuando quieras.
3. Llegan cada año
Cada año, en la fecha que elijas, un mensaje tuyo llega a su correo. Todos los años que hayas contratado.
Un pago. Toda una vida.
Elige el plan y después la duración: 25 o 50 años. El valor es por persona destinataria. ¿Dos hijos? Dos planes. Puedes ajustar la cantidad al pagar.
Palabras
$20 USD · pago único
25 años · o 50 años por $40
- · Un mensaje por año, generado con IA a partir de tu propia historia
- · Edítalos todas las veces que quieras
- · Entrega por correo en la fecha que elijas cada año
Palabras + Voz
$50 USD · pago único
25 años · o 50 años por $100
- · Todo lo del plan Palabras
- · Adjunta un mensaje de voz a cada año
- · Tu voz lo acompaña para siempre
Palabras + Voz + Video
$100 USD · pago único
25 años · o 50 años por $200
- · Todo lo de los planes anteriores
- · Adjunta un video a cada año
- · Que pueda verte, escucharte y leerte
Estés o no estés, los mensajes llegan.
Contratas años, no una condición. Si eliges 25 años y faltas en el tercero, los 22 que quedan siguen llegando en su fecha, uno por año. Nadie tiene que avisarnos nada, nadie tiene que autorizar nada, no hay un trámite que pueda fallar en el peor momento. El calendario ya está escrito.
Lo compruebas en vida
El primer mensaje llega el año que viene, y tú lo ves llegar. No te pedimos que confíes en una promesa que solo se cumple cuando ya no estás: la ves funcionando todos los años.
Herencia Emocional
Si prefieres que no llegue nada mientras estés, puedes dejarlos en reposo y designar a una persona de confianza. El día que haga falta, los mensajes empiezan a llegar desde el año siguiente, uno por año, hasta el último.
La persona que recibe los mensajes puede, desde su propio correo, actualizar su dirección, agregar otra, o pausar las entregas por un tiempo si lo necesita. Sin cuentas, sin contraseñas, sin fricción.